miércoles, 28 de abril de 2010


Perdoname por decirte esto ahora. Perdona por todo lo que hice y sobre todo por lo que no hice. Perdona porque aun te siga desde lejos. Perdona porque aun te mire desde cerca. Perdona por no haberme perdonado. Perdoname por pensar que no tenía que perdonarte. Perdoname por pensar que no tenía que perdonarme. Perdona por las madrugadas que no debieron ser madrugadas.
Lo siento por mirar por la mirilla de tu espalda. Lo siento por haberte robado las flores del jarron azul. Lo siento por haber tomado prestado lo que le pertenecía. Siento mucho las visitas culturales inadecuadas, y los filetes de pollo rebozados. Disculpa por el sufrimiento de los demás. Disculpa por mí. Disculpa por él. Disculpa por el sol que nos quemó las mejillas aquella tarde. Disculpa por el tequila y las cervezas que nos hicieron volar lejos de Madrid. Disculpa por haberme marchado.


Pero sabes qué, nunca cambiaría ni uno solo de esos segundos.

1 comentario:

The Pumpkin King dijo...

que curiosa es la fecha de esta entrada, no me había fijado hasta ahora pero es muy significativo que esta entrada haya sido publicada este día...